WHAT

Consideraciones acerca de la acupuntura ocular para mermar la pirobez.

Tengo más cosas qué decir sobre esto que escribí anoche. Y lo escribí muy feo, entonces lo vuelvo a escribir.

Hace unos días, muy cansada camino a mi casa, quedé ubicada en Transmilenio frente a un tipo que no me quitaba los ojos de encima. No había para dónde esquivar la mirada, ni me iba a ir para otro lado estando ya colgada precariamente de un tubo que compartía con varios pares de manos, estando a pocos minutos de mi estación, y estando agotada.Entonces elegí alternar entre mirarlo con asco y mirar a otro lado mientras uno de los dos se bajaba en su estación.

(¿Juzgo muy duro a un pobre hombre que no estaba haciendo sino lo que ha hecho toda su vida?

Hace unos días, con el hashtag #lifeofamuslimfeminist (que denuncia el neocolonialismo de Femen, entre otras cosas), y porque sigo varios blogs de POC en Tumblr, me puse a leer sobre el Hijab. En el Islam, el Hijab (que oculta el cabello y el cuello) obliga a los hombres a bajar la mirada ante ti, a no mirarte con lascivia, a respetarte.

this is what I mean.

Yo pensaba: ¿es necesario, es CORRECTO empezar a usar Hijab (que me parece hermoso) por motivos no religiosos, para que los hombres ENTIENDAN cuando una mujer NO quiere sus miradas? ¿Para que puedan descifrar qué es coqueteo y qué es acoso, qué es admirar a una mujer y qué es reducirla a su cuerpo? Ojalá entendieran que SABEMOS LO QUE ESTÁN PENSANDO cuando sus miradas no invitadas se rehúsan a abandonar nuestro escote, nuestras piernas, nuestros rostros, especialmente luego de nosotras devolverles el favor con un rictus de odio y repugnancia. Sabemos lo que están pensando y NO ES HALAGADOR: ES TERRORÍFICO.

¿Qué tengo que hacer para que dejen de mirarme, quedarme en la casa?

* * * * *

Hoy, esperando Transmilenio para llegar a mi casa, se me paró a dos metros un hombre de la edad de mi abuelo que no me quitaba la vista de encima. Yo me alejaba de él y le daba la espalda, pero lo pillaba mirándome con obstinación y con una sonrisa esbozada en la comisura de los labios, y esto duró por lo menos media hora. No me gustó ni cinco. Yo llevaba un chal y, mitad por frío, mitad por probar, me tapé el pelo y parte del rostro como si fuera una Hijab. Me sentí automáticamente más tranquila, más pensando que ya había hecho todo lo que podía hacer para "aclararle" al sujeto las cosas: me abotoné la chaqueta hasta arriba, escondí mi pelo, mi cara de furia se convirtió en desinterés.

No funcionó: el tipo se subió al  detrás mío, PEGADO A MÍ a pesar de que había mucho espacio en el bus, y cuando huí hacia la parte de atrás con un bufido, el tipo se rió. Se rió y me siguió mirando así el resto del trayecto, buscándome y moviendo el cuello si yo me le escondía detrás de otro pasajero. Un cazador que no le quita el ojo de encima a la presa. Un hombre acostumbrado a eso, a incomodar a mujeres por diversión, a un entorno distraído (o permisivo) que no censura sus actos, y posiblemente al cinismo que debe venir con la disfunción eréctil y el estreñimiento.

Nadie notó nada, como siempre. Sólo notaron la pistola en alto y la mirada de odio calcinante que le dediqué al sujeto cuando me bajé del bus, y no oyeron los insultos con los que habría querido corresponder a su atención invasiva, desagradable, indeseada, porque había niños en el bus y lo que iban a ver era una loca con una burka gritándole hijueputazos a un señor que sólo la estaba mirando, y que le mandaba besos mientras ella contemplaba correr detrás del bus y romperle la ventana.

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Así se sienten sus miradas, aún si son jóvenes, aún si son bien parecidos. Disciplinen sus ojos. Si aman y respetan a las mujeres, tengan pudor. Bajen la mirada.

WHAT

Consideraciones acerca del la coca cola de brevas, la compota de pepinillos y el Internet2

En el Internet2 (que es como el MTV2 de internet) pasa lo que dice Link, que uno puede hacer reverse search de significados de palabras ingresando la descripción, y esto arroja la palabra que signifique (o se aproxime) a eso que uno busca representar. Habría que ver si existe palabra para lo que uno quiere en el idioma que a uno le interese... y si no hay, podría sugerirse una palabra en otro idioma, o crear palabras artificiales pero lingüísticamente viables.

(Finalmente eso es lo que hacen las marcas: una marca es un sustantivo artificial que se nutre de significado con el uso.)

El nuevo album de Sia está genial y lo pueden escuchar acá. Dressed in Black es especialmente buena.

Updates, a primero de julio de 2014:Collapse )

Bonus rinoceronte bebé dando paseíto:

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  • Me siento como: groggy groggy
  • Suena: Sia - Dressed in black
Kyu sukira

Consideraciones acerca de la masturbación wi-fi

Algún día se me quitará esa pereza de títulos, pero hoy no.

Cómo se traduciría 'mirror fast' a español? Abstinencia de reflejo? Abstinencia de espejo? Quiero hacer una, me genera curiosidad desde hace semanas. Lo que he leído sobre cómo redefine la función de la imagen propia es interesante, pero me llama más la atención cómo el dejar de prestarle atención a eso lo obliga a uno a concentrarse en las personas y cosas alrededor de uno, y cómo lo obliga también a redefinir la relación de uno con su entorno.

Había dudado por una estupidez: por las cejas. Porque no quiero dejar de arreglármelas, ni pienso sacármelas de memoria, pero puedo usar un espejito chiquito y ya.

No sé si el mirror fast excluye totalmente el maquillaje, pero no importa. Ya casi no me maquillo de todos modos.

No sé bien a raíz de qué dejé de maquillarme tanto, luego tan seguido; seguramente en algún momento difícil (que no me han faltado este año) no me alcanzó la voluntad para sentarme en la cama, rodeada de mis pinceles y pinturas, y al día siguiente tampoco, y al día siguiente, y al día siguiente. Nadie me preguntó si estaba enferma, o si me sentía bien: a nadie le importaron mis pestañas repentinamente lisas ni mis mejillas sin color, entonces seguí usándolas así. Cuando me regresó el apetito por algo interesante en la cara, de repente no supe qué hacer, entonces no hice nada y volví a salir sólo con mi cara.

Nunca he sido de sentirme fea o desnuda si no voy maquillada, pero me gustaba maquillarme. Luego de años de compras meticulosas tenía una colección de colores y marcas que me permitía hacer cosas más interesantes que las que ve uno todos los días en la calle, en el espectáculo de malabarismo de la que se pinta en el bus. No consideraba la disonancia cognitiva que iba a generar mi maquillaje impecable + pelo mojado + ropa fea, pero me elogiaban mucho, y también era lindo y especial, a su manera, sentir que poseía un dominio sobresaliente sobre una parte de "ser mujer" que a muchas se les dificulta -en justa compensación por no saber vestirme ni comprar bolsos o zapatos, además.

Nadie reparó en el nuevo estado de mi rhostshro cuando dejé de maquillarme, y creo que esa fue la razón de no poderme volver a maquillar cuando me cogió la inspiración. No le vi el plus a echarme tantas cosas en la cara: me había sentido bien solo con el bloqueador y el chapstick, y también me estaba vistiendo un poco mejor, así que de cierta manera en mi cabeza había alcanzado un equilibrio. Es difícil de explicar, pero ya no me sentía tan bonita maquillada. Intenté mil veces hacerme un cat-eye básico, un contouring, y me demoraba, y no le encontraba la comba al asunto, y echaba y echaba colores hasta estar completamente maquillada, y dejaba así por el afán, pero al otro día obviaba toda esa rutina y salía con pestañina y uno de mis lip butters de revlon en el bolso.

Hace un tiempo hablaba con una amiga, y le conté que la reflexión que me había quedado de esa experiencia es que a las mujeres se nos socializa para sentir que nuestra cara solita no es suficiente: que tenemos que esconderla y/o mejorarla todas las mañanas antes de salir a la calle, incluso si nadie nos está diciendo que nos veamos mal sin maquillaje, e incluso a pesar de todos los hombres deseables afirmando que prefieren a las mujeres "naturales", como si echarte algo en los párpados te hiciera cyborg. Yo me empecé a ahorrar ese ritual de 45 minutos (sueno como una fea de mierda, pero es que son muchos productos) y lo cambié por uno de tres: bloqueador solar y polvo (más por la capa extra de SPF, porque el bloqueador en sí deja la piel muy linda), y el lip butter me lo echo en el bus.

Y este mismo ritual me funciona para el mirror fast (que podemos considerarlo un slackaton también, porque francamente me da pereza tener que inspeccionar mi apariencia tan seguido), y es el que haré este mes.

Mi miror fast no es para replantear mi idea de belleza, o porque esté teniendo pensamientos negativos hacia mí misma: al contrario, no tengo problema alguno con mi cuerpo y estoy muy agradecida con él. Hace unos días estaba comiendo mucho y me asustó el peso extra que eso pudiera poner sobre mis ya lastimadas rodillas, pero pude caminar 80+ cuadras tocando pito y dando palmas y no perdí el aliento ni me enfermé, entonces eso me confirma que mi cuerpo responde a las tareas que le encomiendo, y que al menos de momento estamos en buenos términos.

Mi mirror fast es porque el año pasado me dijeron linda muchas veces y me lo creí, y eso atrajo personas con las que deseé nunca haberme relacionado. Mi mirror fast es porque soy linda, pero le he empezado a poner demasiada atención a cómo me veo en una foto, en video, y busco mi reflejo en todas partes, y mi pelo bonito y mis ojos grandes me llenan de una falsa sensación de control y seguridad. Falsa, falsa, muy falsa: no quiero recibir nada en la vida 'por mi linda cara', y no quiero seguir creyendo que me merezco cosas sólo por ser atractiva. Es una trampa en la que uno cae muy fácil, tristemente, y en la que estoy viendo caer a muchas mujeres, como zombies tirándose por un acantilado.

Mi mirror fast es, en cierta forma, por volver a interactuar con el mundo como cuando era una niña: todo curiosidad, todo dedicación, todo ir más allá del deber. Quiero que mi relación con las personas vuelva a darse primariamente por  lo que tengo para compartir, por el intercambio de ideas, por el debate... no por una inteligencia residual que acompaña agradablemente el resto de mi ser maquillado, entaconado y pelirrojo.
Kyu sukira

Consideraciones acerca de la rana con ombligo: reframing reality.

Quería escribir hace rato y usar el LJ para lo que se usaban los blogs en los buenos viejos tiempos en que la 2.0 apenas estaba mudando dientes, pero no había tenido chance. Soy experta en procrastinar completar side-quests HACER CUALQUIER COSA QUE NO SEA LO QUE TENGO QUE HACER, pero no escribia porque la urgencia de decir cosas no era mas grande que la idea de que quien lea esto me va a ridiculizar. Y porque querer escribir sobre mis sentimientos también me hacía mugir de vergüenza, pensando lo que iba a opinar un monton de gente que jamas iba a opinar bien de mi sin importar que escribiera o hiciera.

Entonces voy a escribir, tan ampliamente como me lo permita la paranoia al menos.

Todo empezó cundo caí en cuenta, hace unos meses, de que no quería poner en la pared todas las cositas que siempre pongo.

En abril me mudé a mi primer apartamento paramísolitaquenotengoquecompartir por segunda vez en la vida, y evisceré cajas con pereza de ver cuántas estupideces había acumulado con muchos sueldos y muchos vacíos emocionales, pero siempre con la ilusion de lograr fachada decente de hogar - o al menos una que me engañara a mí, un placebo del hogar que me tratado de dar a mi misma durante años.

Acababa de qudarme sin trabajo, unas semanas antes me había quedado sin amigos, y no sabía qué iba a pasar. No estaba triste ni asustada, pero sí hastiada, y buscando estar sola como quien busca un gatorade en un guayabo. En ese proceso expulsé a mucha gente de mi vida, y mucha sin querer también. El orden de las cosas habría sido irme de la agencia, dejar de hablar con mis amigos cuando fue evidente no me tenían ningún respeto (fue evidente de inmediato), y en general haber confrontado el descaro y la crueldad que me seguía comiendo porque fue lo que siempre hubo para comer, porque fue el precio que creí que tenía que pagar con tal de hacer mi voluntad - irme de mi casa, vivir en Bogotá, trabajar en agencia, tener amigos. Quieres esas cositas? Págalas. Aguántate. No es nada que no conozcas.

Valió la pena? Todavía no sé. A lo mejor sí. Estoy agradecida? No, ni mierda. Estas fueron lecciones que aprendí a costa de dejarme tratar mal, pero no porque estas personas tuvieran en su corazon enseñarme cosas, hacerme fuerte, sino simplemente porque esa era su naturaleza. Porque la verdadera decencia cuesta mucho trabajo, especialmente la de admitir que no nos estabamos llevando bien y que lo mejor seria partir cobijas antes de perdernos del todo el respeto.

Entonces no colgué *todas* mis cositas en la pared. Decidí que mis dibujitos y eso ya no eran exhibicion permanente, y con el tiempo, y después de darle algunas oportunidades a gente y cosas que lo merecian (y que no), también decidí que no todo en mi vida tenía que ser permanente: ni mis cosas, ni la gente, ni mi profesión, ni mis sentimientos ni mi lealtad hacia nada. Estuve luchando siempre contra la impermanencia, obligándome a quedarme cuando quería salir corriendo, obligándome a arar tierra revuelta con sal, y lo que conseguí fue aclimatarme a un montón de abuso que no tenía razón de ser. Sí, abuso.

Cuando me quedé sola, sola del todo, con el silencio y la caja de esmaltes, empecé a clasificar las cosas según como las recordaba y según como me hicieron sentir. Utilicé mucho la etiqueta "ridiculez". Gente ridícula a la que yo le daba poder sobre mí. Atrevimiento, descaro, malparidez - que usted no sepa que es un malparido no le quita que debería saltar entre una desatomizadora. Gente a la que le abri la puerta por un error de criterio, y que tuve que sacar de la casa a empellones y sin darle explicaciones de nada, cuando sali del hastio y senti cosas otra vez -y senti asco, repulsion, ansiedad, esas cosas que le dicen a uno que mire a ver que hace.

Me aburrí de la estrechez a la que me confinaba la etiqueta de copywriter, y me la quité.
Me cansé de lo que representaban ciertas personas, y dejé de interactuar con ellas.
Me asusto seguir siendo percibida como alguien que no queria ser, y empece a portarme diferente.

Me concedi la licencia de cambiar, de realmente evaluar las cosas y empezar a modificar las que me estaban haciendo daño, y me sorprendio tristemente notar que el comun denominador de mi malestar era permitirle a la gente pasar por encima mio en nombre del trabajo, la camaraderia, la convivencia, la amistad, y el amor.

EL AMOR. El amor era que me trataran mal, incluso si no era premeditado, incluso si era inconsciente, incluso si simplemente así se portaba la gente, incluso si yo era demasiado sensible y no me aguantaba una patadita en los dientes, o si en el fondo sabia que las cosas iban a ser una mierda, o si no me aguantaba la imprudencia y luego el cinismo bienintencionado de los defensores del status quo. Incluso si eso significaba que yo no supiera navegar la sutileza de gente inteligentísima cuya idea de relaciones felices es insinceridad, pendejada y silencio.

Me tomaré un momentico para darle las gracias a quienes sí estuvieron ahí, y a quienes se han acercado recientemente.

No soy la persona que era hace unos meses, y no puedo ofrecer lo que ofrecia antes por el sencillo hecho de que tampoco puedo recibir lo que recibia antes.

Resumen:

Plot Twist
Kyu sukira

¿La respuesta a una pregunta no formulada?

Es notable que una pieza de comunicación que normalmente pasa sin pena ni gloria haya causado tanto escozor de repente: Rock al Parque celebra este año su edición no. 18, lo cual supone que en al menos 17 ocasiones anteriores los asistentes contemplaron el afiche para consultar las bandas y luego seguir derecho, unos a quitarse los zapatos y perder sus correas como pago simbólico a la entrada al festival, otros hasta la comodidad de la casa porque no había nada interesante qué ver (pareciera que estos últimos ahora son más, pero eso es otra historia), pero nunca se habia generado debate alrededor de si la representación gráfica del festival era apropiada o inapropiada, bonita o fea, quién estaba detras de todo el asunto, y sobre todo ¿XQ?, ¿XQ?, ¿XQ?.


¿Por qué pisó tantos callos y levantó tanta tierra el affiche de Rock al Parque de este año, cuando nadie nunca antes había "tenido quejas"?

Seguramente porque leer a cientos de voces protestando por la misma ofensa parece alimentar el deseo de no quedarse callado, de denunciar: podíamos habernos quejado de los afiches de años anteriores, pero no existía la plataforma; seguramente también es porque tenemos de ejemplo de cómo se hacen estas cosas no sólo a Coachella o a Lollapalooza, que gracias a los streamings en vivo ya son eventos globales, sino a Nem-Catacoa y Estereo Picnic, hechos en casa, que nos demuestran que en el país sí hay la visión para hacer este tipo de festivales con una gestión de marca útil y fácil de seguir, acompañada de un look fuerte, coherente, con el que uno puede sentirse identificado y representado.

En este punto me parece humillante tener que decir que los looks de Nem-Catacoa y Estereo Picnic funcionan, porque en estos eventos que también son representaciones visuales de las cosas, que movilizan sentidos estéticos ademas de la música, explicar que las piezas de comunicacion son lo que deben ser es como tener que aclarar que un televisor prende y apaga, o estar agradecido con el novio por quererlo a uno: ESO ES LO MÍNIMO QUE UNO ESPERA.

Con este afiche, yo no siento que Rock al Parque, ni la Alcaldia, ni nadie, me quiera allá.

Alguien explíqueme XQ, XQ, XQ
Sufre por falta de una idea para transmitir, peca por los problemas en su ejecución,
y lo insulta a uno escupiéndole el logo de Virgin Mobile, que no debió pagar un peso por la imagen.

Obra de Arturo Gutiérrez, estudiante de 21 años de Taller 5, entiendo cómo esta propuesta es diferente a lo que estamos acostumbrados, y estoy de acuerdo en que es una necedad criticarla sólo porque es diferente: es un descanso del amarillo, negro y rojo con grunge; también es un descanso de las guitarras, los árboles, los mechudos, los "huesitos y calaveritas"... así como de cualquier otra cosa (por ridícula que sea) que represente un elemento de Rock al Parque como lo conocíamos. La crítica hacia esta pieza no busca definir cómo debe ser la estética del rock, pero no sé qué es lo que representa este afiche, no sé cómo diablos interpretar el "arte consciente", no se quién es la del pelo suelto y la capota: solo sé que esto no es Rock al Parque.

Técnicamente, tengo problemas con el look Hunger Games of Thrones, la heráldica que no representa nada, el titular que parece un Word Art, y cositas como el puto micrófono de blues que ya me dio un quebradero de cabeza que porque Metallica y Elvis y quién sabe más que nunca pisará un Rock al Parque los usan; además, la explicación del autor de que "el fondo es la 26 y el micrófono representa la voz del pueblo" tiene un inconfundible tufillo a trabajo de universidad reciclado.

UY SEEERO

OYE MI PERRO, SEVERO BUSCATRAZOS
(Por cierto: eso no es plagio. Esto sí al parecer esto tampoco. Dejen de hablar pendejadas.)


Para no alargar más la cosa, mi dolor con el afiche de este año, para el que no hubo concurso como en los años anteriores, que no comunica absolutamente nada, que es otra pieza inconexa en el gran revuelto de comunicación que es la gestión de social media de Rock al Parque, es la obviedad de que el festival no le apunta a reinventarse para bien, ni pretende mostrarnos algo mejor, ni siquiera nos genera expectativa: simplemente, sin proponérselo, de la forma más grosera, nos confirma que ya no podemos esperar de él lo que esperábamos antes. Que no está hecho para nosotros. Que mejor nos quedemos en la casa. Que mi vieja mula ya no es lo que era, ya no es lo que era, ya no es lo que era.

Kyu sukira

Botomoncio.

En la tarde del 3 de abril de 1997, no hacía sol en Cartagena. Yo llegué del colegio con hambre, sueño y tareas; posiblemente usaba una gorra negra gigante, inmunda, de visera plana cuando no estaba de moda, y desconcertantemente acolchada para el propósito de aislar mi cabeza del sol, que sí tiende a pegar duro, pero, insisto: ese día no. Emisarios de mi casa me interceptaron antes de dar el primer paso hacia la nevera, adelantándose tanto a mis intenciones que escasamente pude alcanzar el perímetro del parqueadero cuando me soltaron: nacieron tus hermanos. Y dije: ah, por fin. Y pensé: ah, tengo hambre. Y sentí.

Diana heredó las cejas, Diego heredó un pedazo menos de cromosoma que yo. Ninguno de los tres heredó un segundo nombre, cosa que compensamos ampliamente con motes como Bananita, Sirenito, Pandebonita, y así.

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Kyu sukira

Consideraciones acerca del tetero vegetal, porque todo son chorizos.

Me da un poco de ansiedad lo rápido que se disipa mi euforia a veces, de resto, bien.
Sospecho que mi cerebro procesa algunas cosas con un área programada en un lenguaje diferente, incompatible con el del resto de la humanidad pero fundamentalmente compatible con el resto del universo, que me permite conservar la cabeza en los momentos óptimos para perderla. Sólo porque se espere de mí que me derrumbe no significa que vaya a pasar. O quizá es justamente por eso? De los mismos creadores de la capacidad de transformar un evento cotidiano en una inagotable fuente de dolor, llega la incapacidad de ser infeliz sólo porque hay malas noticias.
Es que mi mamá me dijo: descruza las piernas, descruza los brazos, y PIDE. Y yo, palmas lisas sobre el edredón, miré la sinécdoque de universo que era mi techo, también liso, obediente, y pedí. Y tal vez esta es la forma del universo de decirme: sí, pero no te lo voy a regalar.
(No puedo hacer ciertas cosas, aunque no me falta imaginación para verlas, en mi mente, ejecutadas por alguien más. Siempre es un hombre el protagonista de todas las cosas de las que yo debería poder encargarme; es decir, soy yo, pero es un hombre. Un equis. Un cualquiera, pero no yo. Zancadillas mentales.)

I am in a much better place than I was almost exactly two years ago.
And hopefully this time I won't lose another toenail in the process either.
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Consideraciones acerca del camión con ringtone, el ojo Morado James y el kanji serifado, pt II

"Y si... METH.BIZ?"

"Golpeadito me parece una nota"

"Me lo mandas todo? ES QUE A USTEDES LES DIERON MÁS RICO"

"Siento que me gradué de imbécil"

Todos a mi alrededor se azotan diversas partes del cuerpo con una regla de silicona, dichosos, bufando, y yo quiero que me peguen (porque tampoco me prestan la regla, eche) pero nadie se atreve. Deduzco que es porque estoy toda de negro y en tacones el día que a todos les dio por usar bluyín azul y zapato teni.

"Bueno, gráficamente ya la tenemos clara... y copymente?"

Y si el look es el de la UFC?
Pero no se puede llamar UFC
No, obvio no, se llama...
(A coro, como zoolander) AMAZING MADA - - - - FACAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Cinturón de campeón de UFC/MMA: GONOPICUA

"HOYGAN y dónde está el sombrerito de gonopicua?!"

(Con el cáncer de garganta y la empanada con pony malta: in my heart.)

  • Me siento como: accomplished
  • Suena: Laura Mvula - Green Garden